2019
8.2
Formula 1: La emoción de un Grand Prix
Los pilotos, representantes y propietarios de escuderías viven con el pie pegado al acelerador, dentro y fuera de la pista, durante la dura temporada
La película es un viaje a las tierras altas de la Región Harar inmerso en los rituales del khat, una hoja que los musulmanes sufíes mastican para sus meditaciones religiosas cuyo cultivo es en la actualidad el más lucrativo de Etiopía. A partir del comercio de esta planta, la película teje un tapiz de historias íntimas de personas atrapadas entre la violenta represión gubernamental, las fantasías inducidas por el khat y los engañosos viajes más allá de sus fronteras, ofreciendo una oportunidad a los sueños de los jóvenes que anhelan una vida mejor.
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La ambientación en Harar es increíblemente rica. Se siente la profundidad de esa cultura y sus costumbres diarias. Muy potente.
Es un viaje muy reflexivo sobre lo que significa buscar la libertad. Me hizo pensar mucho en las decisiones humanas frente a la adversidad.
La forma de contar estas historias es magistral. El documental nos muestra la realidad sin juzgar, solo con mucha empatía.
Los personajes son muy humanos y sus luchas se sienten reales. Ver su búsqueda de un futuro mejor es realmente conmovedor.
La tensión entre la tradición y la ley es palpable en cada escena. Es un retrato poderoso de una comunidad bajo presión social.
Muy recomendable si te gustan los documentales sociales complejos. Dejó un sabor muy agridulce al terminar el visionado.